¡Actívate! No le temas al ejercicio

Si ya realizabas algún tipo de ejercicio, excepto que sea un deporte de alto riesgo, no tienes por qué dejar de hacerlo, sólo debes comentarle todas tus inquietudes a tu médico.

Por otro lado, si llevabas una vida sedentaria conviene que inicies alguna actividad ligera como caminar o nadar. Puede que lo que menos te apetezca en este nuevo estado sea hacer ejercicio, especialmente si no formaba parte de tu rutina, pero has de saber que este tiene un papel muy significativo en el alivio y prevención de los síntomas del embarazo (náuseas, hinchazón, dolor de ligamentos, insomnio, calambres, cansancio, ardor de estómago, etc.). Seguramente una carrerita o unas brazadas en la piscina pueden no resultar tan atractivas como una siestecita en el sofá, sin embargo mantenerse activa físicamente durante el embarazo es fundamental, sus efectos perduran y te harán sentir mejor tanto en el embarazo como en el postparto.

Entre las actividades deportivas aconsejadas en el embarazo se encuentran:

• Caminar, especialmente para aquellas mujeres que no están acostumbradas a realizar ejercicio. En lugar de dar un paseo intenta caminar a un paso ligero levemente más rápido que la marcha habitual, pero asegurándote de que aún puedes hablar mientras caminas.

• Realizar actividades fiscas adaptadas al embarazo como gimnasia, pilates, yoga, danza, aeróbics de bajo impacto.

• Nadar.

• Hacer bicicleta estática.

Consulta con tu médico qué deporte te recomienda. Existen ciertas condiciones durante la gestación, como la placenta previa o el riesgo de parto prematuro, que pueden descartar la actividad física.