Cambios de la leche materna

Una mujer es capaz de producir entre 500 y 1000 ml diarios de leche y la cantidad que produce está en función de las necesidades de su bebé.

La leche materna es el alimento natural durante los primeros meses de la vida de un bebé. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y la continuación de la misma, con la introducción gradual de los alimentos sólidos, hasta el segundo año de vida.

Su composición en nutrientes varía según las tres etapas de su producción: calostro, leche transicional y madura.

El calostro

Después del parto y durante los primeros tres u ocho días después del nacimiento se produce el calostro, éste es de color amarillo brillante y de apariencia viscosa. Tiene alto valor nutritivo y de anticuerpos (inmunoglobulinas) que brindan protección contra infecciones en oído y vías respiratorias, problemas gastrointestinales y alergias. Además de brindar protección, facilita la expulsión de las primeras heces fecales del bebé y desempeña un papel muy importante en la adaptación del recién nacido a la alimentación futura.

La leche transicional

Ésta es el cambio del calostro a leche madura, proceso que dura alrededor de dos semanas. La concentración de proteínas y de inmunoglobulinas disminuye y el volumen total y la concentración de grasas y vitaminas hidrosolubles aumenta.

La leche madura

Ésta contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo óptimo del bebé, en esta etapa la leche ya es de color blanco amarillento o algo azulado y de sabor dulce.