Come bien y recupera tu peso

Muchas madres primerizas sienten una gran presión por perder peso después del parto. Pero hacer una dieta restrictiva durante este periodo no es muy aconsejable sin consultarlo antes con tu médico.

Perder peso rápidamente hará que te sientas sin energía, en un momento en el que la necesitarás más que nunca, y puede significar que tanto tú como el bebé pierdan algunos nutrientes esenciales para el post parto y la lactancia.

La cantidad de calorías adicionales requeridas dependerá de lo que hayas ganado durante el embarazo. Si tienes unos kilos de más lo más recomendable es adelgazar poco a poco, limitando la ingesta de alimentos ricos en azúcares, harinas y grasas. Si sigues una alimentación muy baja en calorías, la producción de leche puede verse afectada. Los expertos aseguran que perdiendo de 250 a 500 g a la semana, comiendo de forma equilibrada y con ejercicio regular pero no extenuante el suministro de leche no se verá perjudicado, ni tampoco el peso de tu hijo. Si estás delgada deberás asegurarte de adquirir esa energía extra, pero siempre llevando una alimentación equilibrada y unas comidas regulares. Pronto notarás los cambios.