Comida orgánica para bebés

Hoy en día, es muy frecuente oír hablar del término “comida orgánica”, y aunque pareciera estar de moda, no se trata de una nueva generación de alimentos, sino más bien una forma de volver al pasado, cuando la comida era mucho más sana y natural.

Pero, ¿qué es la comida orgánica? Se trata del cultivo de frutas y verduras sin la utilización de fertilizantes y pesticidas; y la crianza de animales sin el empleo de hormonas, anabólicos y antibióticos; lo que lleva a métodos cien por ciento naturales y responsables, que nos aseguran comida saludable y no alterada genéticamente; y que por lo tanto, beneficia al medio ambiente, al comercio y obviamente a nosotros mismos.

Gracias a los conservadores, hormonas y demás aditivos, que se le agregan a la comida convencional para mejorar su sabor, alargar su tiempo de vida o producir mayor cantidad en menor tiempo, se han producido gran cantidad de alergias, cánceres y problemas en los sistemas endocrino, inmunológico y reproductor.

Las toxinas son dañinas para el cuerpo humano, y más si se trata de un bebé, ya que la inmadurez de sus sistemas enzimáticos y la falta de cambios metabólicos adecuados, los hace más susceptibles a la acción tóxica de los contaminantes.

A diferencia de los alimentos convencionales, los orgánicos, respetan los ciclos naturales de crecimiento; al ser cultivados con composta y abono natural, conservan sus características nutrimentales, y las vitaminas y minerales se encuentran en un estado más puro, volviéndolos más sanos y nutritivos, además de tener un mejor sabor.

Recientes estudios han comprobado que en comparación con los adultos, los niños tienen concentraciones más altas de pesticidas; y que a los niños que se les cambia su dieta convencional por una orgánica, muestran rápidas disminuciones en los niveles de pesticidas.

Aunque aún se está tratando de determinar, cómo afectan los pesticidas en la salud de los niños, es la incertidumbre la que lleva a los padres, especialmente a los primerizos a proporcionar alimentos orgánicos a sus bebés. A pesar de ser más costosos prefieren darlos a sus hijos por los beneficios que estos traen y así evitar posibles enfermedades. Definitivamente, la decisión, la tienes tú.