¿Cómo sé que lo estoy amamantando bien?

El mejor signo de que el bebé está tomando el pecho correctamente y alimentándose bien es, sin duda, el peso.

Durante los primeros 7 o 10 días el niño puede perder hasta un 10% del peso al nacimiento pero tras este periodo debe ganar, como mínimo, 150 gramos a la semana. Para comprobar si está dentro de los niveles, los controles de peso se deben hacer siempre a la misma hora y con la misma ropa y una vez por semana. Si el incremento es inferior a 150 gramos hay que consultar con el pediatra. Además, otros signos que nos indican que la lactancia está siendo correcta son:

• La madre tiene leche, mancha el camisón y se le notan los pechos llenos antes de cada toma. También es buen síntoma que cuando el niño empieza a succionar se vea la leche y mientras está mamando por un pecho, se escape leche por el otro.

• El niño está tranquilo y saciado después de mamar; aguantando entre 2 horas y media y 3 horas hasta la siguiente toma. Si el niño llora mucho y pide cada 20-30 minutos o cada hora, hay que consultar cuanto antes con el pediatra.

• Cuando el bebé está tomando el pecho, las deposiciones, que debe realizar aproximadamente después de cada toma, son líquidas de color amarillo y con grumos que flotan sobre el resto. Deben llenar un poco el pañal y tener un mínimo de consistencia.

• En cuanto a la orina, ésta debe ser claro y pesar en los pañales.