¿Conoces los beneficios de la lactancia?

La lactancia es un proceso completamente natural y la producción de leche sucede espontáneamente después del parto.

Amamantar es la mejor manera de alimentar a tu bebé, sin embargo esta decisión es tuya. Doctores y nutriólogos han reconocido que la leche de la madre tiene propiedades que no se pueden fabricar artificialmente con la leche de fórmula.

Se han realizado muchos estudios para conocer los beneficios de la lactancia tanto para la mamá como para el bebé.  En MoM to MoM queremos decirte cuales son algunos de ellos por si decides alimentar a tu bebé de esta manera.

Beneficios para el bebé:

La leche materna cuenta con muchos anticuerpos, lo que permitirá que tu bebé tenga una protección extra para enfermedades del oído, respiratorias, diarrea, anemia, virales, bacterianas y alergias.
También le ayudará a prevenir enfermedades como la diabetes, obesidad, esclerosis múltiple, y algunos tipos de cáncer como puede ser leucemia, linfoma o cáncer de mama si es mujer.
Por medio de la leche materna el bebé recibe los nutrientes, vitaminas y minerales que su cuerpo requiere.  Sin embargo, es importante que consultes con tu médico el tipo de dieta que tú deberás tener y los alimentos que deberás evitar.
El bebé aprenderá a succionar la leche y al hacerlo, más de 20 músculos de su cara y mandíbula se ejercitarán el doble de veces que si succionaran de una mamila.  Esto los ayudará en un futuro a poder preparar la lengua, la garganta y la boca para formar sonidos y posteriormente hablar con más facilidad.

Beneficios para mamá:

Si la mamá da de comer inmediatamente después del nacimiento a su bebé ayudará a que se contraiga su útero, evitando así hemorragias.
Al lactar el útero se reduce de tamaño, ayudando a regresarlo a su tamaño anterior al embarazo más rápido.
El amamantar diario al bebé produce una quema de 400 a 500 calorías diarias lo que equivale a una hora de bicicleta o 30 vueltas nadando en una alberca. ¡Así harás ejercicio sin esfuerzo!
Se puede reducir el riesgo de tener cáncer de mama, de ovarios y tener osteoporosis al amamantar a tu bebé.

Te sentirás más tranquila, relajada y con muchas ganas de cuidar y amar a tu bebé porque segregarás dos sustancias: oxitocina y prolactina.  Podrás tener respuestas menos intensas en situaciones en donde se libere mucha adrenalina.

También te ayudará a tener menos depresión post parto.
Al amamantar tendrás un nivel de colesterol bueno más alto y esto te ayudará a prevenir problemas del corazón.

Si tuviste diabetes en el embarazo y decides lactar, tendrás menos azúcar en la sangre.  Y si tenías diabetes tipo 1 antes del embarazo, necesitarás menos insulina debido a que el nivel de azúcar en tu sangre será menor.

Queremos darte algunos consejos de mamá a mamá que estamos seguras de serán de mucha utilidad:

Si tienes oportunidad observa a mamás que ya estén amamantando, esto te permitirá darte cuenta de lo natural que es y tener una idea más amplia de cómo hacerlo en el momento que llegue tu turno.

Es importante que durante tu embarazo y sobre todo en la lactancia lubriques mucho tus pezones ya que se pueden resecar mucho.  Puedes aplicarte lanolina o Vitamina E.

Exprime el calostro.  Algunos expertos recomiendan exprimir una o dos gotas del calostro que se comienza a producir unas semanas antes de que tu bebé llegue a término.

La producción de leche tendrá como resultado que tus pechos aumenten de volumen.  ¡Tu pareja estará feliz sólo con verte!  Recuerda que debes aplicar mucha crema para prevenir la aparición de estrías.   Pero debes evitar ponértela en el área del pezón.

Al amamantar hay unas glándulas que producen una sustancia que además de ser antibacterial, lubrica tus pezones.  Contrario a las creencias o costumbres, no es necesario desinfectar los pezones antes de amamantar aplicándoles alcohol, éste solamente resecará tu piel.

Evita el jabón en el área de los pezones ya que reseca la piel, simplemente con enjuagarlos con agua abundante los mantendrás limpios.

Una vez que estés lactando, te recomendamos que platiques con tu ginecólogo o con tu pediatra los alimentos que puedes consumir que te ayudarán a tener una mayor cantidad de leche y de mejor calidad.

Asolea tus pechos unos minutos al día y si te es posible estar unas horas sin sostén, o usar uno de maternidad con los frentes abiertos, hazlo, de esta forma tus pezones se beneficiarán del contacto con el aire y de la fricción con tu ropa exterior.

Dale masaje a tu pecho, tomando un pecho a la vez y con las dos manos, presiona suavemente el pecho con los dedos desde las costillas hasta el pezón.  Hazlo varias veces girando la posición en la que tomas el pecho y después hazlo con el otro.

Ropa para amamantar.  Con cualquier ropa puedes dar de comer a tu bebé, pero la ropa diseñada especialmente para esto te facilita mucho la tarea, ya que cuenta generalmente con  botones al frente.  Los sostenes de maternidad también son recomendables, busca los que más te acomoden y que puedas abrir y cerrar cómodamente, de preferencia que sean de algodón.

También te recomendamos que tengas a la mano protectores de lactancia (de tela o desechables), los cuales te ayudarán a mantenerte seca a pesar de derramar leche.

Para más información puedes checar la página de La Liga de la Leche.