Dermatitis atópica

La dermatitis atópica implica que el niño tiene la piel más seca de lo normal porque no produce la grasa necesaria para hidratarse correctamente. No es una alergia, es un tipo de piel que se vuelve delicada y las sustancias agresivas de nuestro entorno (cambios bruscos de clima, fibras, detergentes, pólenes y contaminación) la dañan con más facilidad.

La piel de los niños con dermatitis atópica puede presentar reacciones en forma de eccemas que es una inflamación de la piel seca con descamación y picor; y prurigo, que  es la aparición de puntos que le generan picor e inflamación en la piel. Esta enfermedad cutánea no tiene una cura, pero es controlable y se puede evitar que las crisis sean frecuentes e intensas.

Las medidas principales para mejorar a largo plazo la dermatitis atópica son:

  • Evitar irritantes en su ambiente
  • La ropa interior debe ser de algodón 100% y sin colorantes
  • Hay que reducir la cantidad de polvo que hay en su ambiente, especialmente en su dormitorio, que es el sitio en el que pasa la mayor parte de su tiempo. La razón es que en el polvo proliferan unos insectos microscópicos llamados ácaros, que son uno de los mayores irritantes para la dermatitis atópica. Por tanto la habitación de un niño con dermatitis debe estar lo más despejada posible, para facilitar su limpieza. Evita dejar peluches (que además suelen estar hechos de fibras artificiales), estanterías con libros, alfombras, cortinas y posters. Además, los ácaros proliferan con más facilidad en ambientes con temperatura y humedad constantes, por lo que conviene ventilar bien la habitación todos los días.

Hay niños que empeoran en verano por culpa del sudor. Si  suda mucho, la piel se irrita más, porque además con el sudor se pegan a la piel otras sustancias como polen, contaminación, polvo, lo que favorece la aparición de las reacciones. Por ello, además de su baño diario, cuando en verano sudan mucho es bueno ducharlos a media tarde, sin jabón, simplemente para quitarles el sudor de encima. Después del baño deben secarse con toallas de algodón y empapando, sin frotar. No frotamos, para no eliminar totalmente la grasa que sobre la piel dejan los geles y aceites de baño para dermatitis y además para irritar la piel lo menos posible.

Otro irritante importante para la dermatitis puede ser el cloro del agua de las albercas. Por ello, cuando van a la piscina, deben ducharse en cuanto salgan del agua.

Para reponer la capa protectora de grasa que no tiene de forma natural se debe recurrir al uso de productos cosméticos a base de glicerina. Casi todas las empresas de cosmética de venta en farmacias tienen cremas y geles específicos para dermatitis atópica, y no hay una marca que sea la mejor así que elige la que más te convenga.