En el mejor trimestre del embarazo…. ¡actívate con yoga!

Durante el segundo trimestre los malestares, como las náuseas, los vómitos y la sensación de cansancio, probablemente ya habrán desaparecido.

Es un momento muy especial donde empiezas a notar el movimiento del bebé, donde empieza a ser visible tu cambio físico y donde, probablemente, te sientas con más energía. Puedes ir incorporando en tu práctica asanas más complejas.

Una buena postura mantenida durante el embarazo ayuda a evitar malestares como la ciática, cuya aparición es tan frecuente en este trimestre. Los ligamentos redondos, que unen el útero al pubis, comienzan a alargarse a medida que el útero va creciendo, produciendo en muchas ocasiones tirones, que pueden llegar a ser dolorosos, a ambos lados del útero, por su zona más baja y externa. Algunas de estas posturas ayudan a aliviar la tensión de los ligamentos redondos. A medida que el bebé crece, el sistema

digestivo se ve desplazado hacia los lados y hacia arriba del cuerpo, de manera que podrían comenzar molestias intestinales como los gases, que se sentirían hacia los costados del cuerpo debido al desplazamiento. A través de ciertas posturas se va creando espacio interno que podría ayudar a aliviar las molestias digestivas. Durante el embarazo, el volumen sanguíneo aumenta llegando a ser, al final de la gestación de un 40 a un 50% más que el volumen normal. Esto podría acarrear sensación de pesadez en las piernas y la aparición de varices. Con la práctica frecuente de algunas posturas de yoga, la circulación sanguínea se ve estimulada permitiendo un retorno más fluido.