Inicia la ablactación

En las primeras semanas y meses de vida, los bebés solo requieren leche materna y un poco de sol para ir creciendo y desarrollándose adecuadamente.

De la leche materna reciben todos los elementos nutrimentales que requieren y con ayuda de los rayos del sol pueden procesar los desechos de su hígado, inmaduro aún, y fabricar su propia vitamina D para fijar el calcio en los huesos.

Pero cerca de los 6 meses es importante comenzar a introducir en la dieta alimentos distintos a la leche. Este proceso se conoce como ablactación, y en un principio tiene fines más bien educativos, sensoriales y de descubrimiento, para pronto convertirse en la manera de obtener los nutrimentos y el agua esenciales para la vida.

El proceso de la introducción de nuevos alimentos a la dieta debe de ser muy cuidadoso pues si los alimentos se ofrecen demasiado pronto en la vida, o se ofrecen muchos simultáneamente o sin orden, se puede favorecer la aparición de alergias o intolerancias ya sea en ese mismo momento o más tarde en la vida.

Lo ideal es comenzar la ablactación con alimentos ricos en hidratos de carbono pero bajos en grasa o proteínas, pues son los más fáciles de digerir y absorber. Hay quien prefiere ofrecer primero cereales mezclados con la propia leche para que el sabor sea más o menos conocido. Pero en general se recomienda que la experiencia sea un poco más audaz.