La cesárea… ¿se puede evitar?

Los últimos años, el número de cesáreas ha aumentado considerablemente en algunos países y México no es la excepción. Este “boom” por la cesárea tiene varios y diferentes motivos como la disminución de complicaciones, mejores antibióticos y técnicas quirúrgicas, menos dolor en el parto, mayor comodidad, tanto de la futura madre como del médico.

En este sentido, la cesárea puede ser de dos tipos: por decisión propia o planeada y a causa de alguna urgencia. Y en este caso, los principales motivos para realizarla son:

• Anomalías del desarrollo del feto como hidrocefalia o espina bífida.

• Ritmo cardíaco anormal en el feto.

• Posición anómala del feto dentro del útero, como cruzado de nalgas.

• Partos múltiples.

• Enfermedades maternas como problemas cardiacos, toxemia, miomas, preeclampsia o eclampsia.

• Herpes genital.

• VIH materno.

• Cirugía uterina previa, que incluye miomectomía y cesáreas anteriores.

Pero, fuera de esas complicaciones, el parto normal se puede dar, y si eres de las mujeres que están a favor de parto vaginal, te damos 4 recomendaciones que te ayudarán a lograrlo:

 

  1. Mantén un embarazo sano y en forma
  2. Evita la inducción al parto si no hay motivos médicos para ello.
  3. Mantenerte hidratada.
  4. Quédate en casa hasta que entres en la fase activa del trabajo de parto, siempre y cuando el bebé se esté moviendo, no se hayas roto la fuente, ni observes sangrado.

 

 

Sea cual sea tu elección sobre el parto, disfruta mucho el momento. Tener a tu bebé en brazos será tu regalo.