La lactancia, la primera decisión para una madre

Con la llegada del nuevo bebé comienza un periodo muy emocionante y un tanto agotador. Llegó el momento de tomar decisiones y convertirte en un ser protector.

Una de las primeras decisiones es cómo alimentar a tu bebé. La leche materna es, sin duda, el mejor comienzo que le puedes dar, ya que lo protegerá de las infecciones y es benéfica para su salud y su desarrollo, además, puede ofrecerte a ti como madre, muchas ventajas.

Algunas mujeres encuentran la lactancia materna fácil desde el principio, pero para otras es una tarea titánica y complicada, que sólo se aprende practicando varios días y sufriendo, muchas veces, altas y bajas emocionales. Recuerda que tu pediatra está para orientarte con cualquier interrogante que tengas sobre posiciones para amamantar, tiempo de las tomas, etc.

Recuerda que la lactancia materna es el mejor comienzo en la vida de tu bebé y aporta importantes nutrientes y anticuerpos, además, te hará sentir más cerca de tu bebé y con mayor bienestar, fomentando el lazo madre-hijo de forma excepcional. La leche materna está especialmente indicada para que tu bebé tenga un sano crecimiento durante los primeros meses. Además, es fácil de digerir, no produce estreñimiento, molestias en el estómago, ni diarreas y un bebé que se alimenta con leche materna tiene menos riesgo de desarrollar gastroenteritis e infecciones de oído.

Otro de los grandes beneficios que ofrece es menor riesgo a alergias y a futuro menos predisposición a padecer obesidad o problemas de colesterol  e hipertensión arterial.