Llegó el invierno, prepara a tu pequeño para evitar enfermedades

La Tos Ferina es una enfermedad altamente contagiosa, siendo los lactantes y niños pequeños los más susceptibles a contraerla. Los principales síntomas son fiebre leve, escurrimiento nasal y tos, que progresivamente se convierte en una tos violenta. Esta enfermedad empieza como un padecimiento muy simple, pero si no es detectada a tiempo puede tener complicaciones graves. Así que, tener conciencia respecto a una enfermedad es el primer paso para poder crear una sólida cultura de prevención.

Actualmente, hay cerca de 200 mil muertes en el mundo a causa de esta enfermedad y su incidencia en América Latina ha aumentado en un 90% en los últimos 10 años. En México, el incremento se ha dado en un 272% en los últimos 15 años.

Lamentablemente, lejos de ser una enfermedad erradicada, la tos ferina se ha convertido en un foco rojo para los profesionales de la salud, dada la tendencia ascendente que año con año genera muertes que pudieron ser prevenidas. En 1997 se registraron 202 casos, comparativamente con los 752 casos confirmados en 2012.

Sin embargo, a pesar de ser una enfermedad altamente contagiosa, prevenirla resulta sumamente sencillo por medio de la vacunación durante la infancia  y a adolescentes y adultos que rodean a un bebé, como padres y abuelos, para reducir la transmisión de la enfermedad a los más pequeños por contactos, ya que los adultos, al perder la inmunidad contra tos ferina, pueden enfermarse o ser portadores de la bacteria, contagiando a sus hijos pequeños.

Recuerda que cuidarte es cuidar también a tu bebé.