Los beneficios de la música en los niños

Un instrumento musical, realmente es una herramienta muy útil para lograr el desarrollo integral de toda persona y potenciarla tanto en creatividad como en la salud mental y hasta orgánica. Practicar cualquier instrumentos musical de forma habitual mejora las habilidades del lenguaje, la memoria, la conducta o la inteligencia espacial (capacidad para percibir de forma detallada el mundo y formar imágenes mentales de los objetos).

Además, la práctica de tocar mejora el estado anímico de los niños y su relación con los demás. En el terreno individual, tocar un instrumento convierte a quien lo hace en una persona metódica que cuida los detalles, planifica bien las tareas y tiene mucha capacidad de atención. Esta conducta puede trasladarse a la labor propia del estudiante, a quien se exige calidad y resultados.

La música es un medio de expresión, y una consecuencia de ello es una buena autoestima. Enseña a los jóvenes a vencer el miedo y asumir riesgos, aporta seguridad y autoconfianza. Si se forma parte de una orquesta o grupo, la práctica mejora el trabajo en equipo y la disciplina: para que una orquesta suene bien, el conjunto debe trabajar en armonía. Favorece el compromiso para aprender, asistir a los ensayos y practicar en casa. Aprender a tocar cualquier instrumento mejora la vida en general.