Los beneficios del cobre para ti y tu bebé

Los bebés nacen con una reserva natural de cobre que fabrica su propio cuerpo durante los tres últimos meses de embarazo, esencialmente en el hígado y en el cerebro. Tras el parto, el cobre está disponible en la leche materna. La deficiencia de este mineral es más común entre niños prematuros que entre aquellos que nacen con bajo peso.

Cuando nace el bebé cuenta con una reserva de cobre, más de la mitad se queda en el hígado y son los que su cuerpo consumirá durante los primeros meses. El resto de las reservas se almacena en el cerebro durante la fase fetal. Si el nivel de cobre en el cuerpo del bebé es insuficiente, no será posible que el hierro adopte la forma necesaria a través de la cual transporte oxígeno. Este mineral es primordial en el buen desarrollo del bebé en formación y después de nacido.

Una deficiencia de este mineral, aunque sea pequeña, puede tener consecuencias serias durante el desarrollo del bebé en el útero, tales como abortos espontáneos, malformaciones y anemia. Asimismo puede conducir a problemas de salud como problemas cardiacos y circulatorios, anomalías óseas, complicaciones de los sistemas nervioso e inmunológico, los pulmones, la tiroides, el páncreas y los riñones.

Para evitar este tipo de problemas incluye en tu dieta: hígado, cereales, nueces, uvas, legumbres, chocolate, manzana, papas, chícharos, carne roja, champiñones, coco y papaya.