Los niños frente a la “muerte”

 El concepto de muerte que tienen los niños varía dependiendo de su edad, su nivel de desarrollo emocional y la influencia del medio ambiente.  Los niños pasan por diversas etapas en torno a este tema, ya que al estar influidos por lo que ven en la televisión o les presentan las caricaturas o video juegos, para niños más grandes, la imagen de “muerte” es algo reversible y nada alejado de lo que es la vida.

Según Nancy Steinberg, psicóloga y especialista en desarrollo infantil, el  concepto de “muerte” se va transformando con la edad. En el caso de los bebés no existe tal, pero reaccionan con miedo o angustia cuando se separan de sus padres o cuando hay cambios en su rutina diaria. Esto es lo más  cercano a presentar un cierto temor a lo que para ellos es una pérdida.

 Alrededor de los dos años de edad, los niños no comprenden términos como “muerto,” “para siempre,” “permanente” o “irreversible,” y sus reacciones a cierto tipo de emociones son el  reflejo de lo que viven en su entorno, es decir, si mamá o papá están tristes, deprimidos o angustiados, ellos reaccionen de la misma forma, aunque no entiendan el por qué.

Después, los niños en edad preescolar comienzan a comprender que la muerte es algo que los “grandes” temen. Y ellos, en cambio, la ven como algo temporal o reversible, porque es lo que ven en la televisión, cuando el coyote muere mil veces pero en un instante continúa planeando cómo atrapar al correcaminos. Por ello, es normal que en esta etapa empiecen a hacer preguntas sobre el tema, ya que no comprenden por qué el coyote regresó, pero su “abuelo” no lo ha hecho.

Según Steinberg, a esta edad los niños tienen el pensamiento mágico, en el que creen que sus pensamientos o acciones pueden causar algo, como la muerte de alguien. Y pueden llegar a experimentan culpa o pensamientos negativos ante una pérdida o incluso una enfermedad.

Por otro lado, cuando los niños empiezan a hacer preguntas, la mayoría contestamos con las clásicas respuesta de: “se fue al cielo” o que “se quedó dormido.” Pero a esta edad no comprenden que la muerte es para siempre y que todos vamos a morir algún día, o que los que mueren ya no comen, duermen o respiran, y esto causa en ellos  mucha ansiedad y puede llegar a producir trastornos en el sueño, por el temor de morir mientras duermen.

Es hasta los seis años que los niños comienzan comprender mejor lo que significa la muerte. Aunque ésta esté siempre representada como una calaca o un fantasma, pero comienzan a entender que la muerte es permanente y  universal. Es cuando empiezan a tener curiosidad de lo que pasa después de morir y con ello a generar el miedo a lo desconocido, al qué pasará si muere. Por ello, entre los 6 y 8 años de edad, los niños comienzan a ser conscientes de la pérdida de un familiar, amigo o mascota.

Acércate a tu pequeño que sepa que siempre estás disponible para hablar de cualquier tema que le inquiete o del que tenga dudas, tú siempre serás la mejor fuente de información para él, aunque no siempre lo sepas todo.

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