Mamá, sin estrés es mejor

De acuerdo con investigaciones recientes, el parto por cesárea es otro factor relacionado con la disminución en las tasas de lactancia materna exclusiva en diversos períodos posteriores al nacimiento, en comparación con el parto natural.

El Dr. Edgar Vásquez Garibay, Director del Instituto de Nutrición Humana de la Universidad de Guadalajara, señaló que diversas investigaciones experimentales en mujeres que amamantan han demostrado que el estrés agudo, físico y mental, puede afectar el reflejo de eyección de la leche mediante la reducción de la liberación de oxitocina durante la alimentación. “Aunque se ha visto esta afectación en mamás que han tenido bebés por parto natural, la frecuencia parece ser mayor en aquellas mujeres que tienen bebés mediante cesárea”, destacó.

La explicación podría estar relacionada con el hecho de que el estrés materno y fetal durante el parto (por ejemplo, cirugías de cesárea de urgencia o de larga duración del trabajo en los partos vaginales), retrasarían el inicio de la lactancia.

Las mamás que experimentan demasiado estrés durante y después del parto, deben recibir orientación adicional sobre la lactancia materna durante las primeras dos semanas después del nacimiento. Existen numerosos factores potencialmente asociados con el proceso de secreción de la leche materna -también conocido como lactogénesis-, en los seres humanos. En el caso de las mamás, los factores que influyen en la lactancia son la edad, tipo de parto, índice de masa corporal, tabaquismo, anormalidades en el pecho o en el pezón, implantes mamarios, enfermedades, ansiedad y estrés.

Recuerda que dentro de ti hay una nueva vida esperando recorrer el mundo de tu mano. Si durante tu embarazo sientes que algo no va bien o las cosas se complican a tal grado de llenarte de estrés, respira profundo y acércate a tus seres queridos. El apoyo de la familia y amigos es primordial.

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