Mitos sobre el postparto

Existen gran cantidad de creencias en torno al embarazo y el post parto, mitos que han ido pasando de generación en generación, unos haciéndose cada vez más fuertes y otros que con el paso del tiempo se han ido desmintiendo.

Actualmente, la mujeres están cada vez más informadas sobre los verdaderos cambios de su cuerpo después de tener un hijo, pero en pleno siglo XXI, todavía existen fuertes creencias que muchas mujeres toman como ciertas, adaptando rituales o formas de cuidado después de tener a su bebé. Aquí te presentamos algunas:

Tomar cerveza o atoles genera más leche. Lo recomendable no es tomar específicamente esto, sino mantenerse bien hidratada para una buena lactancia. Lo que no es recomendable es ingerir bebidas alcohólicas, ya que se ha comprobado que éstas pasan a través de la leche materna.

No lactar si fue cesárea. Muchas mujeres creen que al haber tenido cesárea la leche no bajará de la misma forma que si se tuvo parto vaginal, pero esto no es cierto. Además, la medicación que se usa después de una cesárea no afecta a la lactancia y si bien es cierto que la herida puede ser un tema complicado, existen muchas técnicas de lactancia para mujeres con herida de cesárea.

No aplicar cremas en los senos durante la lactancia. Es importante recalcar que no se debe poner cualquier crema corporal en los senos durante la lactancia, es recomendable usar productos específicamente creados parta este fin como la Lanolina Para Proteger Pezones creada por MoM to MoM, este producto no representa ningún riesgo para tu bebé.

La lactancia es un anticonceptivo natural. Si bien es cierto, que en esta etapa la prolactina alterna los ciclos de ovulación, no es una regla y mucho menos es 100% seguro que no puedes embarazarte, lo mejor es consultar una opción anticonceptiva especial para esta etapa.

El tamaño de los senos influye. Este es un mito generalizado, ya que se cree que las mujeres de senos grandes van a tener más leche que las mujeres de senos pequeños. La cantidad de leche materna no depende del tamaño de la glándula y toda mujer, independientemente de sus dimensiones, puede lactar perfectamente y satisfacer a su bebé.