Normas y límites… ¿cómo lo hago?

Antes de que tu bebito cumpla un año, las normas giran en torno a las rutinas de sueño, la comida, el peligro y el establecimiento de rutinas positivas. Las primeras limitaciones están muy relacionadas con las situaciones de riesgo. En esta etapa se impone una función protectora, ya que ellos exploran pero sin saber qué les puede causar peligro o no.

A partir del primer año, las características del niño en esta edad son la curiosidad, la tenacidad, el atrevimiento, la actividad y la demanda, entre otras. Ante lo cual debemos saber que hacia el año y medio ya tiene capacidad para entender razonamientos sencillos y es capaz de entendernos a la perfección, así que jamás los subestimes. Es por lo tanto el momento de explicarles el porqué de las normas y límites.

Desde los 18 meses empieza a conocer y a utilizar la palabra “no”. Responden con una negativa a todo lo que se les dice. Sin embargo, no debemos confundir esta actitud con la desobediencia, simplemente de esta forma está poniendo a prueba su personalidad o carácter y aunado a eso ya tiene más independiente. Es necesario, por lo tanto, que experimente por sí mismo, pero no sin dejar de inculcarle la obediencia.

Para ello, lo que tú o tui pareja deben hacer es tomar actitudes de firmeza, es decir, que se cumpla lo que dicen o estipulan, ya que si no lo hacen, el bebé sabrá que cualquier supuesta negativa o “regla” se romperá después.

Además, los padres deben de utilizar el razonamiento, explicarle el por qué, insistiendo siempre en lo concreto, ya que los niños de esta edad no entienden los planteamientos abstractos, es decir, ve al grano. La mejor forma es razonar a través de las consecuencias; pero siempre han de partir de su experiencia, porque no saben prescindir de ella.

Lo importante es que no asumas que es muy pequeño y las normas, reglas o límites son muy pronto para él. Recuerda que lo que se enseña de pequeño se lleva como hábito para le vida adulta. ¡Suerte!