¿Por qué es tan importante jugar con los niños?

Para los niños el juego, más que una forma de evitar el aburrimiento, es una manera de expresarse. Compitiendo o colaborando, luchando o estableciendo reglas, los niños nos dicen mucho de lo que piensan y de cómo quieren relacionarse con los demás. Como padres no podemos pasar por alto las grandes posibilidades de comunicación y encuentro que nos da el juego. Además de pasar un momento divertido, de crear memorias inolvidables en los niños el acto de jugar tiene los siguientes beneficios:

• Favorece el desarrollo de actitudes lúdicas ante la vida

• Brinda una puerta de entrada y salida de la realidad. Permite a la persona ser libre, decidir ante situaciones ficticias sin que pase nada

• Ayuda a hacer un ensayo de la realidad, porque permite voluntariamente ser otro o ser uno mismo actuando de un modo diferente o en otras circunstancias

• Supone estar activo, tomar decisiones, implicarse y estar motivado

• Brinda la oportunidad de mostrarse cada uno tal y como es, desde el interior de cada persona, desde su propio origen

• Facilita el encuentro con los otros y con el entorno. Es uno de los actos sociales y socializadores por excelencia

• Jugar refuerza la capacidad empática de ponerse en el lugar del otro. Capacidad que por excelencia tiene la madre al percibir las necesidades y sentimientos de los hijos, y la capacidad de los hijos de percibir las preocupaciones, alegrías o inquietudes de sus padres.