Problemas bucales durante la lactancia

Aunque se cree que los bebés al no tener dientes no están propensos a problemas de salud bucal, esto no es del todo cierto. Desde las semanas o meses de nacido se pueden desarrollar enfermedades en la boca.

Cuando el bebé se amamanta, los labios, lengua y encías rodean el pezón al momento de la succión, lo que implica el contacto de la boca del bebé con un agente externo. Además,  tanto la leche materna como la leche de fórmula contienen hidratos de carbono, en forma de lactosa, junto con elementos azucarados que pueden favorecer la aparición de caries y la desmineralización del esmalte. Respecto a esto, la leche de fórmula no tiene variaciones en su composición, sólo depende de la cantidad que el bebé toma y que mes a mes va aumentando; pero en la leche materna, sí existen cambios con el paso del tiempo para ir ajustando los nutrientes que el bebé necesita, de forma que la cantidad de lactosa a partir de los 10 meses de vida del pequeño, va aumentando.

Si bien es cierto, que la recomendación nutricional sobre la lactancia indica que ésta debe ser a libre demanda, esto también conlleva un cierto efecto nocivo para la salud bucal;  por ello, se debe tener una limpieza y vigilancia al respecto, la cual es simple y sencilla: con una pequeña gasa limpia las encías del tu bebé después de cada toma y listo.

Encuentra más información sobre lactancia en el Manual para Disfrutar la Lactancia que en MoM to MoM hemos desarrollado para ti.