¿Qué es el parto humanizado?

En México se ha perdido en muchos casos la  libertad para que las futuras madres  elijan el tipo de parto que desean para sus bebés.

La mayoría de los médicos deciden la vía de nacimiento de la mujer y fundamentalmente es por vía abdominal, es decir a través de cesárea, sin consultar a la paciente, sin dar otra opción cuando en la mayoría de las veces estos argumentos no son bien sustentados; los fundamentos principales utilizados son: la pelvis es más estrecha que el diámetro de la cabeza del bebé, el bebé puede sufrir, viene enredado el cordón en el cuello, el bebé está muy grande, la placenta está muy calcificada y el líquido amniótico disminuido, o incluso se dice: ¡para qué sufrir!, etc.; por citar los más comunes; la respuesta habitual de las parejas es un “Sí doctor, haga lo necesario para que todo esté bien”, lamentablemente muchas parejas se encuentran con médicos que las tratan como enfermas y les dan la motivación para confiar en su cuerpo o en el bebé.

Afortunadamente, en la actualidad se está volviendo a tratar el parto como un proceso natural y sólo en los casos reales de alto riesgo aplicamos la alta tecnología. Hoy en día, en nuestro país las mujeres buscan opciones para el nacimiento y respeto para manejar su trabajo de parto con total libertad de decisión. La naturaleza y el instinto de cada mujer exigen tener control de su cuerpo durante la labor de parto y el nacimiento de su bebé, pero primordialmente el hacerse cargo del bebé inmediatamente después del nacimiento; así mismo existen hospitales que están respondiendo a estas necesidades y brindar un ambiente seguro, libertad de movimiento, ambiente silencioso y luz tenue, aunque, por desgracia todavía son muy pocos.