Revive tu sexualidad después del parto

Es posible que después de ser mamá, en lo menos que pienses sea  en el sexo, ya que entre tus nuevas responsabilidades, el cansancio, el cuidado del bebé y tu nueva relación con esa nueva personita que ha llegado a cambiar por completo tu vida, tu relación de pareja se verá un poco afectada.

El cansancio es el primer factor que afecta tu sexualidad porque en cuanto tu bebé se duerme, tú caes agotada en la cama y después de unos minutos ya estás profundamente dormida, pero recuerda que tu intimidad es muy importante para mantener viva la relación con  tu pareja,  siempre son necesarios esos recordatorios físicos de que eres amada.

Algunas mujeres más que buscar la relación sexual, buscan un poco de cariño como un abrazo, el acurrucarse un rato antes de dormir o un simple beso de buenas noches pueden ser suficientes para no perder ese lazo con tu pareja, pero junto con todo eso, debes darle prioridad a retomar tu vida íntima.

Uno de los miedos más comunes a vencer para retomar la vida sexual es el cambio radical de tu cuerpo, algunas nuevas mamás, las más afortunadas, pueden jactarse de perder todos los kilos del embarazo rápidamente, pero en la mayoría no es así, por lo que la inseguridad crea una especie de nerviosismo para volver a tener sexo. En este caso, lo más importante es que hables abiertamente con tu pareja, para que te entienda y para que sea a través de él como vayas ganando confianza.

Por otro lado, el miedo a sentir dolor también es muy común, debido a que las hormonas pueden hacer que tu vagina no lubrique como antes o incluso hay quienes el amamantar les causa serios problemas, desde grietas hasta dolor en los senos por una congestión de la leche y obviamente lo que menos quieres en ese momento es que alguien te toque.

Lo  mejor es que te tomes las cosas con calma, que hables frente a frente con tu pareja y si la situación está saliendo de control, una terapia en pareja es una buena opción.

 

Tranquila mamá, esta es sólo una etapa más. Recuerda siempre mantener un diálogo abierto con tu pareja para poder solucionar cualquier problema o diferencia.