Comida sana desde pequeños, un hábito para toda la vida

El ritmo de vida actual, en el que el tiempo libre es absorbido por los horarios laborales, puede contribuir a que el recurso de la comida rápida y precocinada sea una solución más habitual de lo deseable. Su publicidad, diseño y sabor la hacen atractiva para los más pequeños y su casi inexistente preparación es realmente tentadora para los padres. Lamentablemente, cada vez es más frecuente sustituir una buena merienda por un pan industrial y lleno de azúcar o por una bolsa de snacks que no requieren ninguna preparación. Pero estos hábitos, lejos de solucionar una comida, pueden acarrear trastornos alimenticios, problemas de sobrepeso e incluso obesidad infantil. Aunque puede resultar difícil proteger a los más pequeños de la comida “basura”, sí podemos adoptar ciertas pautas que limiten su consumo:

•Educa el gusto de los niños desde temprana edad.

•En casa ten siempre comida sana y evita la comida “chatarra”.

•Permite cierta flexibilidad con la comida rápida fuera de casa. Pero cuando lo hagan, limita las porciones y la frecuencia.

•Recuerda que los niños toman a los adultos como modelos. Si en casa se come comida sana, estarán más abiertos a comer del mismo modo.

•Cambia en la medida de lo posible la comida industrial por sustitutos caseros. Prepárale sándwiches, bocadillos, etc. ¡Hay infinitos ingredientes nutritivos que meter entre dos panes! Sé original y emplea diferentes tipos de pan ¿Has probado hacerlos con pan pita?

•La clave está en la variedad y el color. Recuerda que por los ojos también se “come”.

•Escoge alimentos que estimulen sus papilas gustativas y otorguen todos los nutrientes necesarios a los niños.

•Rechaza en principio los chocolates, dulces, bolsas de patatas fritas y refrescos.

•Dales zumos naturales.

•Cocina tus propios postres y panes. Así siempre sabrás qué están comiendo.

Comments are closed.