Para lograr que la piel luzca hermosa y radiante es necesario que goce de buena salud. Y como cualquier otra parte del cuerpo, el consumo de agua es esencial para lograr este objetivo.
Al hablar tan preciado líquido y su estrecha relación con la piel, debemos tener muy claro lo que es la hidratación y la humectación, y entender sus diferencias.
Por un lado, la hidratación es el agua que aporta la sangre a la piel, junto con el oxígeno y los nutrientes La hidratación se refiere a qué tanta agua consuminos y lo que ésta hace en nuestro cuerpo.
Y la humectación es la humedad que la piel toma del medio exterior, ya sea en forma natural o artificial, al usar distintos productos que ayudan a que la piel esté hidratada. Ellos son componentes que naturalmente se encuentran en la piel, o sustancias de origen vegetal, animal o mineral, y que ayudan a humectar la piel.
Cuando hablamos de hidratación, inmediatamente pensamos en tomar agua, lo cual es correcto. El agua que bebemos debe ser pura, limpia, que no contenga contaminantes o tóxicos, ni químicos, ni minerales pesados, etc.