El contacto entre madre e hijo es lo más importante durante los primeros meses de vida del pequeño, ya que a la única persona que conoce por dentro y por fuera es a mamá. Poco a poco irá reconociendo a otras personas importantes como papá, a los abuelos o a los hermanos, y una manera de hacerlo es cuando salen a pasear y la mejor manera de transportarlo es una cangurera o fular, por lo beneficios que conlleva.
Beneficios de llevar al bebé en cangurera o fular:
- Le da tranquilidad, porque se siente seguro, protegido y querido
- Llevarlo cargado le da seguridad real, ya que el bebé está siempre vigilado
- Llevar al bebé a cierta altura le permite contemplar y relacionarse visualmente con el mundo. Además, el movimiento de balanceo y el contacto con el cuerpo del adulto facilita esa estimulación
- Logra la vinculación con el adulto, facilitada no sólo por el contacto y la proximidad visual, sino también por la tranquilidad de la relación que se establece, con muchos menos llanto
- Con este método, al bebé se le facilitará acostumbrarse y conocer a otros adultos
- Le brinda buena postura física, pues el bebé necesita (e intenta) mantener una posición similar a la fetal, con las piernas dobladas más de 90º y la columna ligeramente curvada; cualquier intento de estirar ambas cosas o impedir su flexión es perjudicial.