Tu pequeño ya no es un bebé y has tomado la decisión de cortarle el pelo, pero lamentablemente al ver al estilista acercarse con las tijeras, suelta en llanto y no coopera. Aunque te parezca que la experiencia va a ser un completo desastre, no tiene por qué serlo si preparas a tu niño. Aquí te decimos unos sencillos consejos para hacer del corte de pelo una buena experiencia para él y para ti.
En casa juega a la peluquería con él. Hazle cortes de pelo imaginarios a sus muñecos o peluches. Después proponle que sea él quien se siente y córtale un pequeño mechón para demostrarle que no duele. Días antes, llévalo a la estética sólo como espectador.
Podrá acompañar a su hermana mayor, a su papá o a ti. Así sabrá que no hay porque preocuparse.
Quédate a su lado hasta que llegue su turno. Se sentirá más seguro si te tiene cerca.
Explícale detalladamente qué es lo que le van a hacer: “Primero te lavarán el pelo, luego te lo van a cortar un poco para que estés más guapo, y por último te lo secarán y peinarán como hago yo en casa cuando te lo lavo”.
Cuéntale algún cuento o historia para que se le haga más ameno y corto el tiempo de espera. Si es posible, haz cita para que no tengas que estar esperando durante mucho rato. Cuanto menos tiempo tenga que estar allí, mejor.
El mejor momento para ir a la estética es cuando el pequeño está descansado, es decir, desde la primera hora de la mañana hasta un par de horas antes de comer, o después de su siesta.
Si se cansa y se pone a llorar, sácalo un rato y llévalo a dar un pequeño paseo para que se calme y se distraiga.
No debes ir con prisa. Si es necesario, el niño tiene que tomar su tiempo antes de sentarse para que vea cómo trabajan y para que se familiarice con el estilista.
Elige peluquerías infantiles. En estos lugares son especialistas en tratar niños y además cuentan con todo lo necesario para que los niños disfruten de su sesión de corte y peinado.
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