El sistema inmunológico del recién nacido se va fortaleciendo con el tiempo y con las vacunas, pero mientras se logra esa maduración hay que tener mucho cuidado de exponerlos a situaciones y ambientes donde puedan adquirir alguna infección respiratoria. No es necesario llegar a medidas extremas de cuidado que puedan dejar al pequeñito fuera de la convivencia familiar y social a la que se tiene que ir acostumbrando, con los siguientes pasos serás suficiente:
- Lavarse las manos con frecuencia antes de tocar al niño
- No permitir que se fume cerca del bebé y preservarlo de los ambientes cargados
- Evitar que el niño esté en contacto con otros bebés enfermos
- Acostar al niño en una habitación individual, separado de otros hermanos
- Evitar mantener al bebé en lugares cerrados con gran concentración de personas
- Evitar el contacto con personas con síntomas de fiebre o enfermedad respiratoria
- No utilizar juguetes u objetos que hayan sido tocados por niños enfermos
- Lavar bien los platos y biberones
- No dejar al alcance del bebé pañuelos usados
- No emplear en los niños el mismo material de higiene de los mayores
Recuerda que los bebés prematuros son más vulnerables a contraer infecciones respiratorias porque tienen menos anticuerpos para su defensa, ya que la transmisión de éstos, que provienen de la madre al niño a través de la placenta, no comienza hasta la semana 35.
Comments are closed.