Es importante que sepas que sólo tú eres dueña de tu cuerpo y que tú eres la responsable de la personita que está por llegar a este mundo, y para respaldarte la Organización Mundial de la Salud ha establecido los derechos que tienen ambos al momento del parto.
La mujer que va a parir debería tener derecho a:
- Recibir el máximo de información imparcial que le permita tomar sus propias decisiones
- Ser respetada en su cuerpo, su ritmo, sus expresiones y sus decisiones
- No ser rasurada ni que se le practique un enema
- Tener plena libertad de movimientos durante la dilatación
- Que el parto no sea provocado si no es estrictamente necesario
- No sufrir una episiotomía salvo en contadas excepciones (está demostrado que tiene peores consecuencias que el desgarro que se pretende evitar)
- Ser acompañada por las personas que desee
- Tener un ambiente de parto relajado y cálido
- Ser atendida por comadronas si no es imprescindible la presencia del médico
- Parir en su propia casa si así lo desea y no hay indicadores de riesgo
El bebé debería tener derecho a:
- Ser recibido por las personas que su madre desee
- Tener un ambiente tranquilo, silencioso y cálido
- Recibir el mínimo de luz posible en los ojos
- Que no se le corte el cordón umbilical hasta que deje de latir
- No ser separado del cuerpo de su madre para nada después del nacimiento.
El parto es un momento muy especial que puedes llevar a cabo según como lo decidas, por eso es muy importante que platiques con tu médico y establezcas cómo quieres dar a luz y él debe darte toda la información que necesitas y sobre todo despejar tus dudas para que cuando llegue el momento estés lo más preparada posible.